Actualidad

Calor extremo: ¿Qué dicen las investigaciones de la UEES ?

Published

on

El fenómeno es monitoreado en tiempo real por el docente investigador Iván Cherrez y su equipo, a través del proyecto “Evaluación Integral de la Calidad Ambiental y Biodiversidad”, que analiza cómo el aumento sostenido de temperatura impacta directamente en la salud y calidad de vida de la población

  1. La investigación de la UEES advierte que Latinoamérica está entrando en una “zona de riesgo” por calor extremo. ¿Qué significa exactamente esta alerta?

La advertencia de nuestra investigación en la Universidad Espíritu Santo (UEES) sobre la entrada en una «zona de riesgo» indica que Latinoamérica está atravesando un cambio de régimen climático. Esto significa que los picos térmicos han dejado de ser anomalías meteorológicas transitorias para establecerse como una constante sostenida.

Científicamente, la alerta destaca la gravedad de los eventos extremos compuestos: la ocurrencia simultánea de altas temperaturas atmosféricas y una elevada humedad relativa. En esta zona de riesgo, el indicador determinante ya no es solo la temperatura, sino el índice de calor (temperatura + humedad). Desde la perspectiva de la biofísica humana, cuando el aire está saturado de vapor de agua, el cuerpo pierde su capacidad de disipar el calor metabólico a través de la evaporación del sudor. Cruzar este umbral implica que la termorregulación natural falla, convirtiendo la exposición al aire libre en un riesgo agudo e inminente para la población.

  1. ¿Qué hallazgos identificó el estudio desarrollado por la Universidad Espíritu Santo (UEES) sobre el comportamiento térmico en la región?

A través de este monitoreo, pudimos observar que, durante los meses de abril y mayo de este año, los sensores registraron índices de calor sostenidos en la franja de los 39.44 °C y 44°C. Esto nos sitúa sistemáticamente en niveles de «Peligro” según los estándares internacionales de US National Weather Service. El aspecto de mayor preocupación clínica es la transición hacia un escenario de estrés térmico ininterrumpido. Hemos comprobado que el peligro trasciende los máximos de temperatura del mediodía; la población está siendo sometida a una carga térmica sostenida; en Samborondón pudimos observar este pico de calor desde las 12:00 del día hasta las 18:00 de la tarde, aproximadamente.

  1. En el caso de Perú, ¿qué ciudades o zonas podrían verse más afectadas por este tipo de fenómenos climáticos en los próximos años?

Bueno, zonas como:

  • La costa norte: Estas regiones son altamente sensibles a las anomalías térmicas del océano (como el fenómeno de El Niño), que elevan significativamente la temperatura ambiental combinada con la humedad costera.
  • La Amazonía: En estas zonas, la humedad basal ya es cercana al nivel de saturación. Cualquier incremento mínimo en la temperatura del aire dispara el índice de calor a umbrales críticos de estrés fisiológico, limitando drásticamente la capacidad de trabajo al aire libre.
  1. ¿Las ciudades latinoamericanas realmente están preparadas para enfrentar esta nueva realidad climática?

No, necesariamente. Nuestras ciudades están diseñadas para atrapar el calor, priorizando el concreto sobre la infraestructura verde (arbolado urbano).  Se genera un efecto de isla de calor urbana. La planificación ha priorizado materiales con bajo albedo (baja capacidad de reflejar la radiación solar, como el asfalto y el concreto) y una alta densidad de retención térmica. Estos materiales, absorben la radiación solar e impiden el enfriamiento nocturno. Esta alta retención térmica, combinada con el crecimiento urbano denso y el déficit de infraestructura verde, nuestras ciudades se convierten en trampas de calor, dificultando aún más la problemática.

  • ¿Qué impacto puede tener el calor extremo en personas que trabajan al aire libre o en actividades de alta exposición?

Para los trabajadores al aire libre, enfrentar índices de calor sobre los 40 °C representa un grave peligro de salud ocupacional con un impacto dual. A nivel agudo, la deshidratación severa y el sobreesfuerzo cardiovascular disminuyen la alerta cognitiva, aumentando drásticamente el riesgo de síncopes (desmayos) y accidentes laborales. A nivel crónico, la evidencia médica demuestra que la exposición diaria y la deshidratación repetitiva están desencadenando el desarrollo de Enfermedad Renal Crónica (ERC) además de acelerar el deterioro en personas con enfermedades crónicas como problemas cardiovasculares o diabetes..

Desde la experiencia de la UEES y este proyecto de investigación, ¿qué medidas deberían comenzar a implementar los gobiernos y las ciudades para proteger a la población?

    Primero, los gobiernos locales deben instalar redes de monitoreo del índice de calor calle por calle y emitir alertas tempranas vinculantes. Segundo, reformar las leyes de salud ocupacional: existiendo reformas para el trabajo físico pesado con pausas obligatorias e hidratación cuando el índice supera los umbrales de peligro (39.44 °C). Tercero, una intervención urbana radical: rediseñar espacios con materiales reflectantes e implementar más arbolado nativo en cada sector para mitigar el efecto de isla de calor.

    1. Finalmente, ¿cuál considera que es el principal mensaje que debería entender hoy Latinoamérica sobre el impacto del calor extremo y el cambio climático?

    A pesar de que nuestra investigación se basa en información que sigue en proceso de recolección y análisis, los datos actuales son concluyentes: el calor extremo ya no es un escenario futuro de los modelos climáticos, sino una crisis de salud pública del presente. Esta nueva realidad exige acciones inmediatas: rediseñar nuestras ciudades para mitigar el calor, actualizar las leyes de salud ocupacional para proteger a los trabajadores y preparar a nuestros sistemas médicos para enfrentar el aumento de patologías agudas y crónicas derivadas del estrés térmico. Actualmente nuestro proyecto se ha unido a la iniciativa a nivel mundial denominada “Una Sola Salud” que  es un enfoque mundial cuyo objetivo es equilibrar y optimizar de manera sostenible la salud de las personas, los animales y los ecosistemas.

    31/05/2026

    Leave a Reply

    Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

    Tendencia

    Salir de la versión móvil