Actualidad
Terremoto de 1970: un día como hoy hace 56 años
Cincuenta y seis (56) años se cumple hoy desde que el 31 de mayo de 1970 el Perú es sacudido por un terremoto, considerado por muchos estudiosos y especialistas como el más violento de la historia del país. Mueren 80 mil personas, otras 20 mil desaparecen y más de 143 mil resultan heridas.
Escenario del sismo es el departamento (ahora llamado región) de Áncash. El fenómeno telúrico afecta a toda la costa ancashina.
Particularmente dañadas quedan distintas localidades del Callejón de Huaylas. La ciudad de Yungay es sepultada y literalmente borrada del mapa con sus 20 mil habitantes por el deslizamiento de lodo, piedras y hielo. Es que la fuerza del sismo produce la destrucción de la parte alta del nevado Huascarán, enclavado en la Cordillera Blanca.
Es una terrible tragedia que hiere el alma de la población y deja traumatizados a muchos, principalmente de Huánuco, La Libertad y Lima, regiones en las que más se siente la furia de la naturaleza, con una magnitud de 7.5 grados en la escala de Mercalli.
Las pérdidas económicas ascienden a varios cientos de millones de soles.
La población está sentimentalmente contrariada. Se ha visto por televisión, minutos antes, el partido inaugural del Mundial de Fútbol México 70. Empatan sin goles las selecciones de México y la Unión Soviética.
Hay expectativa, entusiasmo futbolístico y hasta apuestas por el partido que dentro de pocos días debe sostener el Perú frente a Bulgaria en ese evento deportivo.
A eso de las 3 y 23 minutos de la tarde se produce la tragedia. Son unos 45 segundos de duración y de terror. La población sale aterrada de sus casas y corre a la calle. El pánico es general.
El gobierno militar del general Juan Velasco Alvarado debe afrontar la emergencia en un país que -lamentablemente como hasta ahora- no está debidamente organizado y preparado para enfrentar ese tipo de catástrofe.
Que este recuerdo y reflexiones sirva, pues, para renovar la voluntad de todos a fin de redoblar esfuerzos y lograr una mejor preparación para mitigar graves daños y secuelas que causa siempre la furia de la naturaleza, cada vez que se presentan estos casos.
Fuente: Tomado del FB de Jorge Torres Rodrigo
31/05/2026